Collar Perlas Visos
€ 23.00
Collar elaborado en perlas cultivadas en tono azul-gris con visos tornasol.
Tamaño de las perlas: 6 mm aproximadamente.
Terminales en acero.
Largo total: 42 cms más 4 cms de extensión
Este collar rompe con la perla tradicional al presentar perlas cultivadas en agua dulce con un espectacular acabado azul tornasol. Su brillo profundo revela matices púrpuras, verdes y azulados que cambian según la incidencia de la luz, creando una joya sofisticada con un aire magnético y rebelde.
Las perlas cultivadas en agua dulce poseen características distintivas que las diferencian de otras variedades, destacando especialmente por su proceso de formación y su composición física:
Al ser cultivadas de forma orgánica en entornos de agua dulce, es natural que presenten pequeñas variaciones en su forma, tono y superficie.
Estas sutiles «imperfecciones» no son defectos, sino la huella dactilar de la naturaleza.
Es por eso que no son completamente lisas o uniformes, en algunos trozos pueden tener variaciones en el brillo con aspecto desgastado, irregular o arañazos.
Descripción
Guía de Cuidados de las perlas cultivadas en agua dulce!
Para que tus perlas mantengan su brillo natural durante años, sigue estos sencillos consejos:
El último toque: Ponte tus perlas siempre al final, después de aplicar perfumes, lacas o cremas, ya que los químicos pueden opacar su nácar.
Limpieza suave: Tras cada uso, límpialas suavemente con un paño de algodón seco y suave para eliminar restos de aceites naturales de la piel.
Almacenamiento individual: Guárdalas en su estuche original o en una bolsa de tela suave para evitar que se rayen al contacto con otras joyas metálicas.
Evita el agua: No las sumerjas en agua clorada (piscinas) o salada, y quítatelas antes de realizar actividades físicas intensas.
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El ágata de fuego es una variedad microcristalina del grupo del cuarzo, perteneciente a la familia de las calcedonias. Existen muchos tipos de ágata, la mayoría son bandeadas y se denominan en función a sus colores y dibujos, resultado de los procesos de formación dentro de las cavidades de lava solidificada. El ágata de fuego debe su color e iridiscencia a las inclusiones de hematites rojiza y parda que contiene.
Yacimientos: Estados Unidos, México, República Checa, India, Islandia, Marruecos y Brasil.
El ágata de fuego se considera una piedra fuertemente conectada a la tierra. Aporta seguridad, fuerza y calma. Potencia la vitalidad en todos los niveles y energiza el cuerpo. Estimula el chakra base y la energía sexual. El ágata de fuego también se considera una piedra apropiada para la meditación y la introspección.3
Collar elaborado en amatista facetada de 12 mm y circonitas de 2 mm entre cada una de ellas.
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La amatista es una variedad de cuarzo muy apreciada por su belleza, su energía y su larga historia como piedra espiritual. De origen magmático e hidrotermal, se forma en condiciones de alta presión y temperatura dentro de cavidades volcánicas. Los yacimientos más conocidos se encuentran en Brasil y Uruguay, donde algunas geodas pueden superar los millones de años y alcanzar tamaños extraordinarios.
El característico color violeta de la amatista se debe al contenido de óxido de hierro y a la exposición del mineral a elevadas temperaturas durante su formación. Este tono puede variar desde un violeta pálido hasta un púrpura intenso, dependiendo de la concentración de hierro. La intensidad cromática suele ser más fuerte en las puntas de los cristales de amatista, aunque también puede presentar bandas claras, zonas de cuarzo lechoso o incluso transiciones que dan lugar a variedades relacionadas como el cuarzo citrino, cuando la amatista ha sido sometida a calor extremo.
Los cristales son de forma piramidal, con brillo vítreo y estrías que recorren sus caras. Puede encontrarse en distintos hábitos: como cristal individual, en un hábito compacto o formando espectaculares drusas de amatista, donde cientos de pequeñas puntas crecen hacia el exterior, o dentro de cavidades cerradas denominadas geodas.
El nombre “amatista” procede del griego amethustos, que significa “no ebrio”. En la antigua Grecia se creía que esta piedra protegía de la embriaguez y aportaba claridad mental. A lo largo de la historia ha sido considerada una gema noble, símbolo de pureza, templanza y sabiduría espiritual. Ha formado parte de joyas reales, ornamentos religiosos y utensilios ceremoniales en culturas de la India, el Tíbet, la Europa medieval y la Iglesia Cristiana primitiva.
Los yacimientos de amatista se extienden por Bolivia, Argentina, México, India, Sri Lanka, Zambia, Namibia, Madagascar, Birmania, Rusia, Estados Unidos y Canadá, lo que la convierte en una de las variedades de cuarzo más ampliamente distribuidas y valoradas en el mundo mineral.
Podemos encontrar la amatista en diferentes hábitos: cristalizada dentro de cavidades ovoides cerradas llamadas geodas, recubriendo superficies o cavidades abiertas llamadas drusas, en forma de cristal individual o en un hábito masivo o compacto.
El nombre de amatista deriva del griego «amethustos», que significa “no estar ebrio”. En la antigua Grecia se creía que esta piedra protegía de la embriaguez. La amatista es una de las primeras gemas usada antiguamente como piedra ornamental y símbolo de riqueza y poder. Tradicionalmente también se la ha asociado a la pureza y a la espiritualidad, como muestran algunos adornos, joyas y utensilios antiguos de la India, del Tíbet o de la Iglesia Cristiana primitiva.
Yacimientos: Brasil, Uruguay, Bolivia, Argentina, México, India, Sri Lanka, Zambia, Namibia, Madagascar, Birmania, Rusia, Estados Unidos y Canadá.
La amatista es conocida como la piedra de la armonía, la transmutación y la calma interior. Su energía está vinculada al sexto chakra, situado en el entrecejo, por lo que favorece la claridad mental, la intuición y la conexión con la propia sabiduría interna. Es una piedra ideal para quienes desean profundizar en la meditación, relajar la mente o desarrollar una mayor percepción espiritual. Muchos practicantes colocan un cristal de amatista en el entrecejo durante la práctica meditativa para favorecer la concentración y el silencio interno.
En situaciones de estrés, la amatista ayuda a recuperar la serenidad emocional y a mantener una visión más equilibrada de lo que ocurre. También se la relaciona con el descanso, siendo una de las piedras más recomendadas para conciliar el sueño y evitar pesadillas o pensamientos intrusivos.
Collar elaborado en circonitas lavanda de 3 mm, turquesas naturales de 2 mm y perlas cultivadas en agua dulce de 6 mm.
Terminales en acero
Largo total: 40 cms más 4 cms de extensión
Las circonitas (o circonio cúbico) son gemas sintéticas que poseen un elevado índice de refracción, lo que les otorga un brillo intenso y una dispersión de la luz superior a la de muchas piedras naturales.
Al ser fabricadas en entornos controlados, carecen de las inclusiones o imperfecciones naturales que suelen tener los diamantes o piedras naturales.
En la escala de Mohs (que mide la dureza de los minerales), la circonita tiene una puntuación de 8.5, esto la hace muy resistente a los arañazos
Poseen una dispersión de luz ligeramente superior a la del diamante, lo que significa que reflejan destellos de colores (el llamado «fuego») con mucha intensidad cuando les da la luz.
El tono lavanda de las circonitas aporta una luminosidad moderna que combina a la perfección tanto con looks de día como con estilismos de invitada.
Collar elaborado en circonitas de 4 mm, turquesas de 3mm, lapislázulis de 3 mm y perla barroca cultivada en agua dulce.
Terminales en acero
Largo total: 42 cms más 4 cms de extensión.
Una oda al Mediterráneo.
Este collar combina la profundidad del lapislázuli con la frescura de la turquesa, creando una armonía de azules que se ilumina con el brillo cristalino de las circonitas. El diseño culmina en una espectacular perla barroca central.
Este collar es ideal para lucir con cuellos abiertos o camisas de lino blanco.
La turquesa es un fosfato de color azul verdoso, formado por fosfato de aluminio hidratado y cobre. Normalmente se encuentra en entornos áridos, en zonas de oxidación de yacimientos de cobre, en filones y en venas de esquistos ricos en fosfato.
El nombre de turquesa viene de la palabra francesa «pierre turquoise», haciendo referencia a su entrada comercial a Europa occidental a través de Turquía en el s.XVI.
La turquesa tiene un importante valor histórico ya que es una de las piedras que se han encontrado utilizadas como ornamentación en civilizaciones muy antiguas, como en el Antiguo Egipcio, en las culturas mesoamericanas precolombinas, la Civilización del valle Indo y China.
La turquesa aparece en hábito masivo o microcristalino, y raramente en forma de cristales. Su color puede variar de azul claro a verde, en función a la cantidad de hierro y cobre que contenga. También puede contener inclusiones de otros minerales como limonite, pirita y calcedonia. También puede encontrarse junto con la crisocola y la malaquita
El lapislázuli es un mineral de color azul intenso debido a su contenido en lazurita. Viene asociado con calcita blanca e inclusiones de pirita, que le da un aspecto moteado de color dorado. El lapislázulies una piedra que siempre ha sido valorada para la elaboración de joyería y tiene una larga y antigua tradición. Se han encontrado objetos de laspislázuli en las tumbas de los faraones egipcios. También en monumentos, joyería, objetos decorativos, utensilios y como pigmento en obras de arte de diferentes épocas y culturas.
El nombre de lapislázuli proviene del latín «lapis», «piedra», del persa «lazhuward», «azul», y del árabe «lazaward», «paraíso».
Collar elaborado en perlas cultivadas de agua dulce de 6 mm aproximadamente con balines de acero entre cada una de ellas.
Terminales en acero.
Largo total: 42 cms más 4 cms de extensión.
Las perlas cultivadas en agua dulce poseen características distintivas que las diferencian de otras variedades, destacando especialmente por su proceso de formación y su composición física:
Al ser cultivadas de forma orgánica en entornos de agua dulce, es natural que presenten pequeñas variaciones en su forma, tono y superficie.
Estas sutiles «imperfecciones» no son defectos, sino la huella dactilar de la naturaleza.
Es por eso que no son completamente lisas o uniformes, en algunos trozos pueden tener variaciones en el brillo con aspecto desgastado, irregular o arañazos.
Este collar está confeccionado con una selección de perlas cultivadas en agua dulce, conocidas por su brillo nacarado natural y su forma suavemente irregular que denota autenticidad. Los sutiles detalles en acero con baño de oro aportan un toque de luz moderno, convirtiéndolo en un básico imprescindible que trasciende temporadas.
Este collar es la base perfecta para el layering (tendencia de capas) para un look veraniego y delicado, o úsalo solo para un evento formal donde busques una imagen pulida y profesional.
Collar elaborado en perlas cultivadas en agua dulce tipo dona de 10 mm con dos agatas tipo dona de 1o mm.
Terminales en acero.
Largo total: 46 cms sin extensión.
Las perlas cultivadas en agua dulce poseen características distintivas que las diferencian de otras variedades, destacando especialmente por su proceso de formación y su composición física:
Al ser cultivadas de forma orgánica en entornos de agua dulce, es natural que presenten pequeñas variaciones en su forma, tono y superficie.
Estas sutiles «imperfecciones» no son defectos, sino la huella dactilar de la naturaleza.
Es por eso que no son completamente lisas o uniformes, en algunos trozos pueden tener variaciones en el brillo con aspecto desgastado, irregular o arañazos.
Una joya de contrastes sutiles. Este collar artesanal combina la elegancia atemporal de las perlas cultivadas en agua dulce con el brillo vibrante de las ágatas facetadas. Es ideal para lucir con escotes asimétricos o cuellos en «V». Su diseño ligero permite realizar layering con cadenas doradas finas de diferentes largos
Collar elaborado en amatista facetada de 14 mm y mostacillas checas de 2 mm entre cada una de ellas.
Terminales en acero.
Largo total: 46 cms sin extensión
La amatista es una variedad de cuarzo muy apreciada por su belleza, su energía y su larga historia como piedra espiritual. De origen magmático e hidrotermal, se forma en condiciones de alta presión y temperatura dentro de cavidades volcánicas. Los yacimientos más conocidos se encuentran en Brasil y Uruguay, donde algunas geodas pueden superar los millones de años y alcanzar tamaños extraordinarios.
El característico color violeta de la amatista se debe al contenido de óxido de hierro y a la exposición del mineral a elevadas temperaturas durante su formación. Este tono puede variar desde un violeta pálido hasta un púrpura intenso, dependiendo de la concentración de hierro. La intensidad cromática suele ser más fuerte en las puntas de los cristales de amatista, aunque también puede presentar bandas claras, zonas de cuarzo lechoso o incluso transiciones que dan lugar a variedades relacionadas como el cuarzo citrino, cuando la amatista ha sido sometida a calor extremo.
Los cristales son de forma piramidal, con brillo vítreo y estrías que recorren sus caras. Puede encontrarse en distintos hábitos: como cristal individual, en un hábito compacto o formando espectaculares drusas de amatista, donde cientos de pequeñas puntas crecen hacia el exterior, o dentro de cavidades cerradas denominadas geodas.
El nombre “amatista” procede del griego amethustos, que significa “no ebrio”. En la antigua Grecia se creía que esta piedra protegía de la embriaguez y aportaba claridad mental. A lo largo de la historia ha sido considerada una gema noble, símbolo de pureza, templanza y sabiduría espiritual. Ha formado parte de joyas reales, ornamentos religiosos y utensilios ceremoniales en culturas de la India, el Tíbet, la Europa medieval y la Iglesia Cristiana primitiva.
Los yacimientos de amatista se extienden por Bolivia, Argentina, México, India, Sri Lanka, Zambia, Namibia, Madagascar, Birmania, Rusia, Estados Unidos y Canadá, lo que la convierte en una de las variedades de cuarzo más ampliamente distribuidas y valoradas en el mundo mineral.
Podemos encontrar la amatista en diferentes hábitos: cristalizada dentro de cavidades ovoides cerradas llamadas geodas, recubriendo superficies o cavidades abiertas llamadas drusas, en forma de cristal individual o en un hábito masivo o compacto.
El nombre de amatista deriva del griego «amethustos», que significa “no estar ebrio”. En la antigua Grecia se creía que esta piedra protegía de la embriaguez. La amatista es una de las primeras gemas usada antiguamente como piedra ornamental y símbolo de riqueza y poder. Tradicionalmente también se la ha asociado a la pureza y a la espiritualidad, como muestran algunos adornos, joyas y utensilios antiguos de la India, del Tíbet o de la Iglesia Cristiana primitiva.
Yacimientos: Brasil, Uruguay, Bolivia, Argentina, México, India, Sri Lanka, Zambia, Namibia, Madagascar, Birmania, Rusia, Estados Unidos y Canadá.
La amatista es conocida como la piedra de la armonía, la transmutación y la calma interior. Su energía está vinculada al sexto chakra, situado en el entrecejo, por lo que favorece la claridad mental, la intuición y la conexión con la propia sabiduría interna. Es una piedra ideal para quienes desean profundizar en la meditación, relajar la mente o desarrollar una mayor percepción espiritual. Muchos practicantes colocan un cristal de amatista en el entrecejo durante la práctica meditativa para favorecer la concentración y el silencio interno.
En situaciones de estrés, la amatista ayuda a recuperar la serenidad emocional y a mantener una visión más equilibrada de lo que ocurre. También se la relaciona con el descanso, siendo una de las piedras más recomendadas para conciliar el sueño y evitar pesadillas o pensamientos intrusivos.
Collar elaborado en perlas cultivadas en agua dulce de 8 mm aproximadamente y circonitas de colores de 3 mm entre cada una de ellas.
Terminales en acero
Largo total: 45 cms más 4 cms de extensión.
Las perlas cultivadas en agua dulce poseen características distintivas que las diferencian de otras variedades, destacando especialmente por su proceso de formación y su composición física:
Al ser cultivadas de forma orgánica en entornos de agua dulce, es natural que presenten pequeñas variaciones en su forma, tono y superficie.
Estas sutiles «imperfecciones» no son defectos, sino la huella dactilar de la naturaleza.
Es por eso que no son completamente lisas o uniformes, en algunos trozos pueden tener variaciones en el brillo con aspecto desgastado, irregular o arañazos.
Luz y color en perfecta armonía. Este collar artesanal combina la elegancia atemporal de las perlas de agua dulce con el brillo lúdico de pequeñas circonitas de colores intercaladas. Una joya versátil que aporta un toque de alegría y sofisticación a tu día a día, iluminando el rostro con su delicado arcoíris mineral.
Este collar es ideal para el layering. Prueba a combinarlo con una cadena dorada minimalista para un look urbano, o lúcelo solo sobre una prenda de seda para dejar que los colores de las circonitas sean los protagonistas. Es el complemento perfecto para resaltar sobre colores neutros como el beige, gris o blanco.
Collar elaborado en ágatas de 12 mm con circonitas de 2 mm entre cada una de ellas.
Terminales en acero.
Largo total: 43 cms más extensión de 4 cms
El ágata de fuego es una variedad microcristalina del grupo del cuarzo, perteneciente a la familia de las calcedonias. Existen muchos tipos de ágata, la mayoría son bandeadas y se denominan en función a sus colores y dibujos, resultado de los procesos de formación dentro de las cavidades de lava solidificada. El ágata de fuego debe su color e iridiscencia a las inclusiones de hematites rojiza y parda que contiene.
Yacimientos: Estados Unidos, México, República Checa, India, Islandia, Marruecos y Brasil.
El ágata de fuego se considera una piedra fuertemente conectada a la tierra. Aporta seguridad, fuerza y calma. Potencia la vitalidad en todos los niveles y energiza el cuerpo. Estimula el chakra base y la energía sexual. El ágata de fuego también se considera una piedra apropiada para la meditación y la introspección.
Collar elaborado en perlas cultivadas en agua dulce de aspecto irregular de 11 mm aproximadamente. En el centro tiene una esfera Pavé de circonitas.
Terminales en acero.
Largo total: 47 cms sin extensión
Las perlas cultivadas en agua dulce poseen características distintivas que las diferencian de otras variedades, destacando especialmente por su proceso de formación y su composición física:
Al ser cultivadas de forma orgánica en entornos de agua dulce, es natural que presenten pequeñas variaciones en su forma, tono y superficie.
Estas sutiles «imperfecciones» no son defectos, sino la huella dactilar de la naturaleza.
Es por eso que no son completamente lisas o uniformes, en algunos trozos pueden tener variaciones en el brillo con aspecto desgastado, irregular o arañazos.
Este collar es lo suficientemente versátil para elevar un look de camiseta blanca y blazer, o para ser el broche de oro de un vestido de noche. Debido a su potente brillo central, funciona de maravilla como pieza única; si deseas combinarlo, opta por unos pendientes de botón de perla sencillos para no competir con la esfera central.
Collar elaborado en Fluorita de 15 mm con circonitas de 3 mm entre cada una de ellas.
Terminales en acero
Largo total: 45 cms sin extensión
La elegancia de la transparencia. Este collar de la colección Maxi está protagonizado por espectaculares gemas de fluorita natural en una transición orgánica de tonos verdes, lilas y cristales. Entre cada gema, delicadas circonitas lavanda que aportan destellos de luz sutiles.
La fluorita es un fluoruro de calcio que forma cristales bien desarrollados, normalmente cúbicos y a veces octaédricos. También se encuentran fluoritas en forma masiva, granular o compacta. Se encuentra en filones hidrotermales, en pegmatitas y en grietas alpinas.
La fluorita puede ser de diferentes colores y tonalidades como verde, amarillo, violeta, azul y rosa. Puede ser incolora o transparente en el caso de que no contenga trazas de otros minerales, o también puede presentar diferentes colores en una misma pieza, como sería el caso de la fluorita bandeada, también conocida como fluorita arco iris.
El nombre de fluorita viene de su propiedad fluorescente, es decir, de emitir luz visible bajo exposición a luz ultravioleta. Su nombre procede del latín “fluere”, que significa «fluir», debido a la facilidad con la que se derrite usada como fundente.
La fluorita tiene muchos usos en la industria, como fuente de flúor, en la fabricación de lentes para microscopios, para producir vidrio opalescente, como fundente en la producción de acero y como catalizador en la producción de combustibles.
Yacimientos: Canadá, Estados Unidos, China, Sudáfrica, México, Perú, Tailandia, Polonia, República Checa, Hungría, Noruega, Inglaterra, España y Alemania.
La fluorita se considera una piedra espiritual de limpieza, purificación y equilibrio. Tiene una energía muy sutil y eleva la vibración a través de la relajación de la mente. Equilibra los hemisferios y potencia la intuición. Es una piedra que favorece la organización y el orden interno. Suele usarse para las meditaciones individuales y en grupo.
Collar elaborado en Malaquita sintética de 10 mm con mostacillas checas entre cada una de ellas.
Terminales en acero
Largo total: 43 cms más 4 cms de extensión
Al ser una pieza con carácter, lúcela como el foco central de tu atuendo. Combina de forma exquisita con prendas en color crema, blanco roto o negro total. Para un look coordinado y potente, acompáñala con la Pulsera «Elemento Pavé», que también integra detalles en malaquita.



