Collar Perla Barroca
€ 18.00
Collar elaborado en perlas cultivadas en agua dulce estilo grano de 6 mm de largo aproximadamente, con circonitas de 3 mm y una perla barroca de 15 mm.
Terminales en acero.
Largo total: 44 cms más 4 cms de extensión.
Luz, color y sofisticación en una sola pieza. Este collar artesanal presenta una delicada hilera de perlas cultivadas en agua dulce, salpicada por vibrantes destellos de circonitas multicolor. El diseño culmina en una espectacular perla «coin» lateral, una gema plana y nacarada que rompe la simetría tradicional para ofrecer un look contemporáneo y lleno de personalidad.
Gracias a su diseño asimétrico, este collar destaca especialmente con escotes rectos o palabras de honor.
Las perlas cultivadas en agua dulce poseen características distintivas que las diferencian de otras variedades, destacando especialmente por su proceso de formación y su composición física:
Al ser cultivadas de forma orgánica en entornos de agua dulce, es natural que presenten pequeñas variaciones en su forma, tono y superficie.
Estas sutiles «imperfecciones» no son defectos, sino la huella dactilar de la naturaleza.
Es por eso que no son completamente lisas o uniformes, en algunos trozos pueden tener variaciones en el brillo con aspecto desgastado, irregular o arañazos.
Descripción
Guía de Cuidados de las perlas cultivadas en agua dulce!
Para que tus perlas mantengan su brillo natural durante años, sigue estos sencillos consejos:
El último toque: Ponte tus perlas siempre al final, después de aplicar perfumes, lacas o cremas, ya que los químicos pueden opacar su nácar.
Limpieza suave: Tras cada uso, límpialas suavemente con un paño de algodón seco y suave para eliminar restos de aceites naturales de la piel.
Almacenamiento individual: Guárdalas en su estuche original o en una bolsa de tela suave para evitar que se rayen al contacto con otras joyas metálicas.
Evita el agua: No las sumerjas en agua clorada (piscinas) o salada, y quítatelas antes de realizar actividades físicas intensas.
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Terminales en acero.
Largo total: 46 cms sin extensión
La amatista es una variedad de cuarzo muy apreciada por su belleza, su energía y su larga historia como piedra espiritual. De origen magmático e hidrotermal, se forma en condiciones de alta presión y temperatura dentro de cavidades volcánicas. Los yacimientos más conocidos se encuentran en Brasil y Uruguay, donde algunas geodas pueden superar los millones de años y alcanzar tamaños extraordinarios.
El característico color violeta de la amatista se debe al contenido de óxido de hierro y a la exposición del mineral a elevadas temperaturas durante su formación. Este tono puede variar desde un violeta pálido hasta un púrpura intenso, dependiendo de la concentración de hierro. La intensidad cromática suele ser más fuerte en las puntas de los cristales de amatista, aunque también puede presentar bandas claras, zonas de cuarzo lechoso o incluso transiciones que dan lugar a variedades relacionadas como el cuarzo citrino, cuando la amatista ha sido sometida a calor extremo.
Los cristales son de forma piramidal, con brillo vítreo y estrías que recorren sus caras. Puede encontrarse en distintos hábitos: como cristal individual, en un hábito compacto o formando espectaculares drusas de amatista, donde cientos de pequeñas puntas crecen hacia el exterior, o dentro de cavidades cerradas denominadas geodas.
El nombre “amatista” procede del griego amethustos, que significa “no ebrio”. En la antigua Grecia se creía que esta piedra protegía de la embriaguez y aportaba claridad mental. A lo largo de la historia ha sido considerada una gema noble, símbolo de pureza, templanza y sabiduría espiritual. Ha formado parte de joyas reales, ornamentos religiosos y utensilios ceremoniales en culturas de la India, el Tíbet, la Europa medieval y la Iglesia Cristiana primitiva.
Los yacimientos de amatista se extienden por Bolivia, Argentina, México, India, Sri Lanka, Zambia, Namibia, Madagascar, Birmania, Rusia, Estados Unidos y Canadá, lo que la convierte en una de las variedades de cuarzo más ampliamente distribuidas y valoradas en el mundo mineral.
Podemos encontrar la amatista en diferentes hábitos: cristalizada dentro de cavidades ovoides cerradas llamadas geodas, recubriendo superficies o cavidades abiertas llamadas drusas, en forma de cristal individual o en un hábito masivo o compacto.
El nombre de amatista deriva del griego «amethustos», que significa “no estar ebrio”. En la antigua Grecia se creía que esta piedra protegía de la embriaguez. La amatista es una de las primeras gemas usada antiguamente como piedra ornamental y símbolo de riqueza y poder. Tradicionalmente también se la ha asociado a la pureza y a la espiritualidad, como muestran algunos adornos, joyas y utensilios antiguos de la India, del Tíbet o de la Iglesia Cristiana primitiva.
Yacimientos: Brasil, Uruguay, Bolivia, Argentina, México, India, Sri Lanka, Zambia, Namibia, Madagascar, Birmania, Rusia, Estados Unidos y Canadá.
La amatista es conocida como la piedra de la armonía, la transmutación y la calma interior. Su energía está vinculada al sexto chakra, situado en el entrecejo, por lo que favorece la claridad mental, la intuición y la conexión con la propia sabiduría interna. Es una piedra ideal para quienes desean profundizar en la meditación, relajar la mente o desarrollar una mayor percepción espiritual. Muchos practicantes colocan un cristal de amatista en el entrecejo durante la práctica meditativa para favorecer la concentración y el silencio interno.
En situaciones de estrés, la amatista ayuda a recuperar la serenidad emocional y a mantener una visión más equilibrada de lo que ocurre. También se la relaciona con el descanso, siendo una de las piedras más recomendadas para conciliar el sueño y evitar pesadillas o pensamientos intrusivos.
Collar elaborado en Fluorita de 15 mm con circonitas de 3 mm entre cada una de ellas.
Terminales en acero
Largo total: 45 cms sin extensión
La elegancia de la transparencia. Este collar de la colección Maxi está protagonizado por espectaculares gemas de fluorita natural en una transición orgánica de tonos verdes, lilas y cristales. Entre cada gema, delicadas circonitas lavanda que aportan destellos de luz sutiles.
La fluorita es un fluoruro de calcio que forma cristales bien desarrollados, normalmente cúbicos y a veces octaédricos. También se encuentran fluoritas en forma masiva, granular o compacta. Se encuentra en filones hidrotermales, en pegmatitas y en grietas alpinas.
La fluorita puede ser de diferentes colores y tonalidades como verde, amarillo, violeta, azul y rosa. Puede ser incolora o transparente en el caso de que no contenga trazas de otros minerales, o también puede presentar diferentes colores en una misma pieza, como sería el caso de la fluorita bandeada, también conocida como fluorita arco iris.
El nombre de fluorita viene de su propiedad fluorescente, es decir, de emitir luz visible bajo exposición a luz ultravioleta. Su nombre procede del latín “fluere”, que significa «fluir», debido a la facilidad con la que se derrite usada como fundente.
La fluorita tiene muchos usos en la industria, como fuente de flúor, en la fabricación de lentes para microscopios, para producir vidrio opalescente, como fundente en la producción de acero y como catalizador en la producción de combustibles.
Yacimientos: Canadá, Estados Unidos, China, Sudáfrica, México, Perú, Tailandia, Polonia, República Checa, Hungría, Noruega, Inglaterra, España y Alemania.
La fluorita se considera una piedra espiritual de limpieza, purificación y equilibrio. Tiene una energía muy sutil y eleva la vibración a través de la relajación de la mente. Equilibra los hemisferios y potencia la intuición. Es una piedra que favorece la organización y el orden interno. Suele usarse para las meditaciones individuales y en grupo.
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Terminales en acero.
Largo total: 39 cms más extensión de 4 cms
El ágata de fuego es una variedad microcristalina del grupo del cuarzo, perteneciente a la familia de las calcedonias. Existen muchos tipos de ágata, la mayoría son bandeadas y se denominan en función a sus colores y dibujos, resultado de los procesos de formación dentro de las cavidades de lava solidificada. El ágata de fuego debe su color e iridiscencia a las inclusiones de hematites rojiza y parda que contiene.
Yacimientos: Estados Unidos, México, República Checa, India, Islandia, Marruecos y Brasil.
El ágata de fuego se considera una piedra fuertemente conectada a la tierra. Aporta seguridad, fuerza y calma. Potencia la vitalidad en todos los niveles y energiza el cuerpo. Estimula el chakra base y la energía sexual. El ágata de fuego también se considera una piedra apropiada para la meditación y la introspección.3
Collar elaborado con piedras de lluvia del oro o piedra sol facetadasde 13 mm y 10 mm y circonitas de 2 mm entre cada una de ellas.
Terminales en acero
Largo total: 43 cms sin extensión.
Un destello infinito en tu cuello.
Este collar de impacto está protagonizado por imponentes cuentas de Lluvia de Oro (Goldstone), una piedra alquímica famosa por sus miles de destellos cobrizos suspendidos en un fondo marrón rojizo. Su acabado facetado crea una danza de luces que evoca una galaxia lejana, ideal para quienes buscan una pieza de declaración con un brillo mágico y sofisticado.
Debido a sus tonos cobrizos y destellos cálidos, este collar resplandece especialmente sobre prendas en color negro o marfil. Evita usar pendientes largos para no sobrecargar el rostro.
La piedra sol es una variedad de oligoclasa de calidad gema, un feldespato plagioplástico abundante. Debe su color y brillo a las inclusiones de hematites o de goethita dispuestas en paralelo.
La piedra sol suele formarse en pegmatitas graníticas, en granito y en rocas ígneas félsicas. También en rocas metamórficas, formándose en esquistos y gneis. Normalmente se encuentra en hábito masivo, granular y más raramente en forma de cristales tabulares
La piedra sol representa la vibración regeneradora de la luz solar. Corresponde al 3º chakra y suele usarse para sanar la zona del plexo solar. Es una piedra indicada para cortar enganches mentales y emocionales o también vínculos insanos, con el fin de potenciar la independencia, la autoestima y la fortaleza personal.
La piedra sol estimula la vitalidad, el entusiasmo, el buen humor y la alegría. Fomenta un enfoque optimista de la vida y de uno mismo. Se considera una piedra nutridora y de limpieza.
Collar elaborado en amatista facetada de 12 mm y circonitas de 2 mm entre cada una de ellas.
Terminales en acero.
Largo total: 45.5. cms sin extensión
La amatista es una variedad de cuarzo muy apreciada por su belleza, su energía y su larga historia como piedra espiritual. De origen magmático e hidrotermal, se forma en condiciones de alta presión y temperatura dentro de cavidades volcánicas. Los yacimientos más conocidos se encuentran en Brasil y Uruguay, donde algunas geodas pueden superar los millones de años y alcanzar tamaños extraordinarios.
El característico color violeta de la amatista se debe al contenido de óxido de hierro y a la exposición del mineral a elevadas temperaturas durante su formación. Este tono puede variar desde un violeta pálido hasta un púrpura intenso, dependiendo de la concentración de hierro. La intensidad cromática suele ser más fuerte en las puntas de los cristales de amatista, aunque también puede presentar bandas claras, zonas de cuarzo lechoso o incluso transiciones que dan lugar a variedades relacionadas como el cuarzo citrino, cuando la amatista ha sido sometida a calor extremo.
Los cristales son de forma piramidal, con brillo vítreo y estrías que recorren sus caras. Puede encontrarse en distintos hábitos: como cristal individual, en un hábito compacto o formando espectaculares drusas de amatista, donde cientos de pequeñas puntas crecen hacia el exterior, o dentro de cavidades cerradas denominadas geodas.
El nombre “amatista” procede del griego amethustos, que significa “no ebrio”. En la antigua Grecia se creía que esta piedra protegía de la embriaguez y aportaba claridad mental. A lo largo de la historia ha sido considerada una gema noble, símbolo de pureza, templanza y sabiduría espiritual. Ha formado parte de joyas reales, ornamentos religiosos y utensilios ceremoniales en culturas de la India, el Tíbet, la Europa medieval y la Iglesia Cristiana primitiva.
Los yacimientos de amatista se extienden por Bolivia, Argentina, México, India, Sri Lanka, Zambia, Namibia, Madagascar, Birmania, Rusia, Estados Unidos y Canadá, lo que la convierte en una de las variedades de cuarzo más ampliamente distribuidas y valoradas en el mundo mineral.
Podemos encontrar la amatista en diferentes hábitos: cristalizada dentro de cavidades ovoides cerradas llamadas geodas, recubriendo superficies o cavidades abiertas llamadas drusas, en forma de cristal individual o en un hábito masivo o compacto.
El nombre de amatista deriva del griego «amethustos», que significa “no estar ebrio”. En la antigua Grecia se creía que esta piedra protegía de la embriaguez. La amatista es una de las primeras gemas usada antiguamente como piedra ornamental y símbolo de riqueza y poder. Tradicionalmente también se la ha asociado a la pureza y a la espiritualidad, como muestran algunos adornos, joyas y utensilios antiguos de la India, del Tíbet o de la Iglesia Cristiana primitiva.
Yacimientos: Brasil, Uruguay, Bolivia, Argentina, México, India, Sri Lanka, Zambia, Namibia, Madagascar, Birmania, Rusia, Estados Unidos y Canadá.
La amatista es conocida como la piedra de la armonía, la transmutación y la calma interior. Su energía está vinculada al sexto chakra, situado en el entrecejo, por lo que favorece la claridad mental, la intuición y la conexión con la propia sabiduría interna. Es una piedra ideal para quienes desean profundizar en la meditación, relajar la mente o desarrollar una mayor percepción espiritual. Muchos practicantes colocan un cristal de amatista en el entrecejo durante la práctica meditativa para favorecer la concentración y el silencio interno.
En situaciones de estrés, la amatista ayuda a recuperar la serenidad emocional y a mantener una visión más equilibrada de lo que ocurre. También se la relaciona con el descanso, siendo una de las piedras más recomendadas para conciliar el sueño y evitar pesadillas o pensamientos intrusivos.
Collar elaborado en prehnita de 2.6 mm y mostacilla de 1 mm. Colgante rodinado.
Terminales en acero
Largo total: 42 cms más 4 cms de extensión.
Este collar está delicadamente elaborado con pequeñas cuentas de prehenita natural, una piedra conocida por su color verde translúcido y sus inclusiones orgánicas únicas. El diseño se complementa con un dije central de estrella de mar con una mini perla, creando un accesorio ligero y elegante con un espíritu veraniego eterno.
La prehnita es un aluminosilicato de calcio de origen hidrotermal. Lleva el nombre de su descubridor, el oficial militar holandés Hendrik Von Prehn, (1789).
La prehnita puede ser de color verde claro, amarillenta y blanca. Suele tener forma de agregados esféricos, globulares o estalactíticos y raras veces forma cristales individuales. La prehnita aparece en cavidades de rocas volcánicas, en grietas alpinas y en drusas de pegmatitas.
Yacimientos: Australia, Canadá, Escocia, Sudáfrica, Estados Unidos, India y Alemania.
Se considera la piedra sanadora de los terapeutas. Es una piedra de amor incondicional que infunde calma y paz. Aligera el alma de las cargas energéticas acumuladas, favorece el crecimiento espiritual y proporciona protección energética. Se dice que la prehnita nos recuerda la conexión con la naturaleza y que ayuda a sanar las carencias internas para recuperar la confianza en uno mismo y en la vida.
Collar elaborado en ágatas de 12 mm con circonitas de 2 mm entre cada una de ellas.
Terminales en acero.
Largo total: 43 cms más extensión de 4 cms
El ágata de fuego es una variedad microcristalina del grupo del cuarzo, perteneciente a la familia de las calcedonias. Existen muchos tipos de ágata, la mayoría son bandeadas y se denominan en función a sus colores y dibujos, resultado de los procesos de formación dentro de las cavidades de lava solidificada. El ágata de fuego debe su color e iridiscencia a las inclusiones de hematites rojiza y parda que contiene.
Yacimientos: Estados Unidos, México, República Checa, India, Islandia, Marruecos y Brasil.
El ágata de fuego se considera una piedra fuertemente conectada a la tierra. Aporta seguridad, fuerza y calma. Potencia la vitalidad en todos los niveles y energiza el cuerpo. Estimula el chakra base y la energía sexual. El ágata de fuego también se considera una piedra apropiada para la meditación y la introspección.
Collar elaborado con piedras ojo de tigre de 12 mm y de 3 mm entre cada una de las grandes.
Terminales en acero
Largo total: 46 cms sin extensión
Este collar está compuesto íntegramente por esferas de Ojo de Tigre natural, talladas con un facetado geométrico que potencia sus icónicos reflejos dorados y marrones. Una pieza de declaración (statement) que irradia protección, confianza y una elegancia salvaje e inigualable.
Al ser una pieza con tanto volumen y carácter, lúcela sobre colores sólidos. Funciona increíblemente bien con un «total black look», camisas de lino en tonos crudos o vestidos en color teja. No necesita más complementos; deja que el collar hable por ti.
El ojo de tigre es una variedad de cuarzo que presenta el efecto «chatoyance», bandas verticales con reflejos que recuerdan a un ojo de gato. Este efecto es producido por la orientación de las inclusiones fibrosas que contiene el mineral.
En el ojo de tigre las fibras de crocidolita (asbesto azul) se alteraron y se transformaron en óxidos de hierro, que después fueron sustituidos por sílice.
Yacimientos: Sudáfrica, Estados Unidos, India, México y Australia
El ojo de tigre se considera una piedra de creatividad, fuerza y equilibrio. Se dice que representa la unión entre la energía del Sol y la de la Tierra.
Tradicionalmente el ojo de tigre se ha considerado una piedra protectora. Favorece el enraizamiento y la manifestación de la voluntad. Ayuda a elevar la autoestima y el estado de ánimo. También suele asociarse a la prosperidad.
Collar elaborado en piedras de ojo de tigre de 16 mm y de 2 mm entre cada una de las piedras grandes.
Terminales en acero
LARGO TOTAL: 47 cms sin extensión
Una pieza imponente diseñada para quienes buscan accesorios con presencia, fuerza y un estilo natural rotundo.
Este collar de diseño «Maxi» está compuesto íntegramente por grandes esferas de Ojo de Tigre natural, talladas con un facetado geométrico que potencia sus icónicos reflejos dorados y marrones. Una pieza de declaración (statement) que irradia protección, confianza y una elegancia salvaje e inigualable.
Al ser una pieza con tanto volumen y carácter, lúcela sobre colores sólidos. Funciona increíblemente bien con un «total black look», camisas de lino en tonos crudos o vestidos en color teja. No necesita más complementos; deja que el collar hable por ti.
El ojo de tigre es una variedad de cuarzo que presenta el efecto «chatoyance», bandas verticales con reflejos que recuerdan a un ojo de gato. Este efecto es producido por la orientación de las inclusiones fibrosas que contiene el mineral.
En el ojo de tigre las fibras de crocidolita (asbesto azul) se alteraron y se transformaron en óxidos de hierro, que después fueron sustituidos por sílice.
Yacimientos: Sudáfrica, Estados Unidos, India, México y Australia.
Collar elaborado en perlas cultivadas en agua dulce de 6 mm aproximadamente.
Terminales en acero.
Largo total: 41 cms más 4 cms de extensión.
Las perlas cultivadas en agua dulce poseen características distintivas que las diferencian de otras variedades, destacando especialmente por su proceso de formación y su composición física:
Al ser cultivadas de forma orgánica en entornos de agua dulce, es natural que presenten pequeñas variaciones en su forma, tono y superficie.
Estas sutiles «imperfecciones» no son defectos, sino la huella dactilar de la naturaleza.
Es por eso que no son completamente lisas o uniformes, en algunos trozos pueden tener variaciones en el brillo con aspecto desgastado, irregular o arañazos.
Este collar está hecho con una selección de perlas cultivadas en agua dulce, conocidas por su brillo nacarado natural y su forma suavemente irregular que denota autenticidad. Los sutiles detalles en acero aportan un toque de luz moderno, convirtiéndolo en un básico imprescindible que trasciende temporadas.
Este collar es la base perfecta para el layering (tendencia de capas) para un look veraniego y delicado, o úsalo solo para un evento formal donde busques una imagen pulida y profesional.
Collar elaborado en jade tinturado sintético de 8.3 mm y miyuki japonés de 2 mm entre cada uno de ellos. Finalmente una perla barroca cultivada en agua dulce de 2.3 cms de larga.
Terminales en acero
Largo total: 46 cms sin extensión.
Gracias a su cierre frontal, este collar es perfecto para llevar con escotes profundos o sobre jerséis de cuello alto en tonos neutros (gris, crema o blanco)
Las perlas cultivadas en agua dulce poseen características distintivas que las diferencian de otras variedades, destacando especialmente por su proceso de formación y su composición física:
Al ser cultivadas de forma orgánica en entornos de agua dulce, es natural que presenten pequeñas variaciones en su forma, tono y superficie.
Estas sutiles «imperfecciones» no son defectos, sino la huella dactilar de la naturaleza.
Es por eso que no son completamente lisas o uniformes, en algunos trozos pueden tener variaciones en el brillo con aspecto desgastado, irregular o arañazos.
El Miyuki no es una piedra natural, sino un tipo de cuenta de vidrio de alta calidad fabricada en Japón, a diferencia de las cuentas tradicionales, las delica de Miyuki son idénticas entre sí.
Esto significa que cada cuenta tiene exactamente el mismo tamaño, forma y diámetro de agujero.
Collar elaborado en perlas cultivadas de agua dulce de 6 mm aproximadamente con balines de acero entre cada una de ellas.
Terminales en acero.
Largo total: 42 cms más 4 cms de extensión.
Las perlas cultivadas en agua dulce poseen características distintivas que las diferencian de otras variedades, destacando especialmente por su proceso de formación y su composición física:
Al ser cultivadas de forma orgánica en entornos de agua dulce, es natural que presenten pequeñas variaciones en su forma, tono y superficie.
Estas sutiles «imperfecciones» no son defectos, sino la huella dactilar de la naturaleza.
Es por eso que no son completamente lisas o uniformes, en algunos trozos pueden tener variaciones en el brillo con aspecto desgastado, irregular o arañazos.
Este collar está confeccionado con una selección de perlas cultivadas en agua dulce, conocidas por su brillo nacarado natural y su forma suavemente irregular que denota autenticidad. Los sutiles detalles en acero con baño de oro aportan un toque de luz moderno, convirtiéndolo en un básico imprescindible que trasciende temporadas.
Este collar es la base perfecta para el layering (tendencia de capas) para un look veraniego y delicado, o úsalo solo para un evento formal donde busques una imagen pulida y profesional.



